Tengo Trastorno Obsesivo Compulsivo

Creo que llegó el momento de compartir un post personal nuevamente.

En la mañana iba en el auto con mi hermano y le comenté lo bien que me había sentado el nuevo filtro solar que estaba usando.
De inmediato él con tono de preocupación me dijo que debía cuidarme la cara… y le respondí que eso estaba haciendo, que de hecho me había exfoliado hoy…

Pero en tono severo me dijo, -no quiero decir eso, sino  que eso tiene que ver con tu trastorno y deberías ir a un psicólogo para que te remitan y luego mediquen…

Y el mundo se detuvo por un segundo.
Y sentí miedo.
Y sentí rabia.
Y sentí paz.

Y le respondí: -No, no quiero medicarme, no quiero depender de una medicina. La semana pasada decidí que me cuidaría y estoy tratando de controlarlo.

Y ahora que recordé la conversación, creo que es necesario hablarles de esto.

Las enfermedades mentales son cosas que en general vemos como algo malo, muy malo.

Pero no necesariamente quiere decir que tener una enfermedad mental sea incapacitante, tenga que ver con nuestra inteligencia o signifique necesariamente que podemos volvernos psicópatas peligrosos.

En el mundo existimos muchas personas con montones de enfermedades mentales que tal vez pasen desapercibidas para nosotros mismos.

Al menos durante un tiempo.

Pero a medida que crecemos y tenemos nuevas experiencias y emociones, notamos su presencia y a veces nos molesta.

Yo por ejemplo, vivo con Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), que según Wikipedia es:

“El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad (como la agorafobia y la fobia social) caracterizado por pensamientos intrusivos, recurrentes y persistentes, que producen inquietud, aprensión, temor o preocupación, y conductas repetitivas, denominadas compulsiones dirigidas a reducir la ansiedad asociada. El TOC está recogido dentro del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV).”

Y bueno no los voy a aburrir contándoles cuáles son mis compulsiones y obsesiones, pero sí les puedo contar que empecé a hacerme daño como consecuencia del trastorno y he decidido que no quiero hacerme más daño.

Una de mis compulsiones últimamente ha sido lastimar mi rostro. Picarme, como si tuviera barritos o espinillas sin que haya nada… y el picarme con las uñas ha hecho que me lastime hasta sangrar y me deje cicatrices.

Y no quiero tener cicatrices en el rostro. No quiero saber que soy yo quien la provoca, ni quiero hacerlo más.

Llevo una semana intentando controlar esta acción y no me ha ido del todo mal.

Compré una crema que promete “igualar” el tono de piel y un filtro solar muy bueno para no dejar que las manchas que ya tengo por mis cicatrices, se oscurezcan más.

No son cosas trascendentales dirán. Pero a veces esas cositas insignificantes hacen una diferencia en tu diario vivir y si te incomodan debes hacer algo.

Yo lo estoy intentando sola.
No descarto la posibilidad de ir a un psicólogo para hablar de esto y de pronto encontrar dónde y por qué empezó… pero lo importante no es eso.

Lo importante es que sepan que cualquier persona puede tener una enfermedad mental y ser “normal”; y, que  actuar con naturalidad frente a ello es lo mejor que podemos hacer por el otro, porque es parte de ellos y no tenemos idea de lo fácil o difícil que puede ser vivir así.

“Mental disorders impose an enormous disease burden on societies throughout the world. Depression alone affects 400 million persons and is the single largest contributor to years lived with disability globally.”

Así que para que se informen un poco, les dejo esto: http://www.who.int/features/factfiles/mental_health/mental_health_facts/es/

Esto: http://www.who.int/mental_health/action_plan_2013/en/

Y esto: http://www.who.int/mental_health/WB_WHO_meeting_2016.pdf?ua=1

Hablar de esto está muy bien.


UPDATE 07/10/2016:

Un par de meses después de este post que publiqué en febrero, decidí ir a terapia, mi psicóloga dijo que no tenía el trastorno como tal, sino que tenía personalidad obsesiva compulsiva (pero buscaré una segunda opinión).

En terapia surgieron muchas cosas y creo que liberarme de todo ese peso y compartirlo con mi familia ayudó bastante, no me he picado la cara desde hace un par de meses, hasta hace unos dos días, pero ya pronto pasará.

La vida es como una montaña rusa, hay subidas y bajadas.
Ya subiré.

 Abrazos.

1 comentario:

  1. Sin darme cuenta... cada vez que sentía estrés.. me arrancaba las cejas... obvio, no me percaté hasta que alguien se burló de mi, por no tener la ceja derecha... ahora trato de controlar el impulso.
    Buen post!!
    :-)
    -Jason-

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