Volver...

Necesito volver a sentarme frente al teclado y solo dejarlo salir todo, según como mis entrañas vayan necesitando.

Hay demasiados sentimientos acumulados ahora en mí.

El microbloggeo se empezó a convertir en un obstáculo.



Necesito volver a las historias con sustancia.


Los extraño.

Memorias. Parte III. Fin.

Llegué anoche, mi hermana fue a recogerme al aeropuerto y me trajo a casa, todos saben que no me gustan esas escenas donde toda la familia desfila para recoger a una sola persona.

Mis padres están muy contentos.
Extrañaba verlos así. Felices por mi causa. ¿Cuántas veces en mi vida les habré causado tristezas?


Debo volver a mi asado de bienvenida.
Me encerré en el baño para llorar.


Sigo sintiendome extraña aquí, como antes. Como siempre.
Nada ha cambiado.


Quiero irme.

Memorias. Parte II



Hoy enviaron a casa mi título, soy oficialmente una Doctora en letras. Nunca imaginé que mi vida tomaría este rumbo.

Adrian se fue, cuando supo que había comprado mi pasaje sin fecha de retorno.
Ella siempre supo que lo nuestro no duraría. La quise mucho, pero no podía amar a otra chica. En el fondo se que ella siempre lo supo.

Me apena tanto haberla lastimado. Pero fue bueno, qué difícil explicar a mi familia que mientras estuve en Londres tuve novia.

Nadie lo entendería. De hecho, tampoco lo entiendo.

El domingo debo entregar las llaves del departamento, mañana me desharé de todo lo que compré y el sábado iré a dormir a un hotel. Cuatro años de mi vida están rumbo a Ecuador en un contendor.



Mi hermana dice que la fiesta está lista, habrá asado. No olvidaron lo mucho que me gusta.


Estoy nerviosa. Dicen que las cosas están difíciles en mi país. Más historias que contar, supongo.


Debo irme, reunión por Skype con mi futuro jefe.

Adiós.

MEMORIAS. Parte I



Empezaba el invierno cuando terminé mi doctorado en Londres. Siempre me gustó el invierno hasta ese día en el que finalmente tomé conciencia de que debía volver y que no tenía idea de lo que haría con mi vida.

Finalmente, 4 años sin mucho contacto con “allá” no iban a ser fáciles de retomar. Cómo hubiera sido mi vida si me casaba con él y no terminaba mi carrera, si no aplicaba a la beca. Si no me hubiera sentido tan sola.

Si me hubiera especializado en matemática y estadística tal vez podría estudiar las variables y saberlo, pero ¿qué sentido tendría?

La Universidad me ofreció una cátedra y la rechacé. No expliqué que en Latinoamérica las cosas funcionan diferente. Debía volver y devengar con trabajo in situ, los años que estuve fuera. Siempre lo supe. Ni modo.

Adrian esta consciente de que si me voy, no volveré. Que nunca me ató tanto como me amó. Dudo mucho que me siga y sinceramente, espero que no lo haga. Siempre tuvimos un pacto tácito en el que la regla sería acompañarnos nada más. 

Extrañaré mucho a las mujeres del comedor, siempre complacientes conmigo, siempre tratando de servirme más aunque sabían que no debía comer tanto. Siempre comí de más. Por ellas.

En un par de semanas se formaliza mi título, lo regulan y me lo entregan. Debo entregar el departamento. Dudo que Adrian quiera seguir viviendo allí una vez que me vaya. Tal vez deba preguntarle.

Me emociona la idea de empezar una nueva vida, cerca de mis amigos y familia nuevamente. Aunque no sé como esté todo allá. 

Mi hermana dice que preparan una gran bienvenida. Me sentiré muy extraña. Nunca supe bien cómo comportarme en esos momentos… así como nunca supe qué hacer cuando me cantaban el cumpleaños. 

¿Ustedes saben qué hacer cuando les cantan el cumpleaños?

Lunes.






Ponerse triste también es no hacer nada.
 

Pero sufriendo, se sufre menos.

Suerte.

Hoy me desperté con la idea de borrar este blog, porque pensaba que muchas cosas de las que están acá no reflejan quien soy ahora.

Quizás lo que nos decían en la primaria es verdad... No nos podemos proyectar al futuro sin conocer nuestro pasado.

No les mentiré, hay muchas cosas que me avergüenzan y que probablemente borre.

Hay muchos sentimientos acumulados en algunas líneas. Pero esos sentimientos ya los he dejado atrás.

Tal vez más adelante escriba cosas que me avergüencen aún más.

Pero ustedes, que no sé quienes son, son quienes más me conocen de algún modo, porque haya sido por recomendación o por un tropiezo en google llegaron acá y decidieron leerme.

Los abrazo.

Me quedo.