los sentimientos no cambian , solo se cambian de prójimo...

Siempre recuerdo esa estrofa de un poema de mi profesor de literatura y teatro del colegio...

Los tiempos no pasan,
solo pasamos los hombres;
los sentimientos no cambian,
solo se cambian de prójimo.

Y es que es así... los sentimientos van cambiando de unas a otras personas sin aviso, con dolor y sin él.
Y todos los cambios, todos son absolutamente necesarios.

Ya no tengo novio.

Lo sigo considerando una buena persona, no le guardo rencor, aunque a veces sentir cosas negativas es inevitable. Fue una buena relación, pero terminó, como todo lo que empieza.

Es triste si, pero de amor nadie se muere, menos yo.
No daré detalles de la ruptura porque fue triste pero no dolorosa.
Esa relación marcó una etapa de mi vida, pero no la definió.

Soy capaz de amar muchísimo, pero con el mismo afán que amo, olvido.
Porque llevo en mi piel las marcas de los dolores pasados que son mi aliento.
De etapas que terminaron y de gente que se fue, y no solo amores, amigos también.

Sería absurdo pensar, que en este planeta lleno de gente, yo esté destinada a estar sola.

Creo firmemente en el amor, en el amor grande, el que te hace feliz, en el amor que te da la gente que se interesa en ti, sea una pareja, la familia, los amigos, el amor que sientes por tu trabajo, por las actividades que realizas por puro amor,  por tus amigos animales, por el mundo entero y sus colores.

Me parece dulce imaginar que en algún lugar de mundo estará un compañero para mi vida.
Alguien que camine conmigo, me hale o empuje según corresponda y con quien yo haga lo mismo.

Solo debo recorrer el mundo y esperar que el tiempo y el espacio sean complices y nos pongan a fotografiar el mismo paisaje, al mismo tiempo, en nuestras memorias.

Mientras tanto, los abrazo a todos, gracias por leerme y ser parte de mi historia, quienes quiera que sean, donque quiera que estén.