*bonus track*

Noté que hace mucho tiempo no escribo desde lo profundo de mi.

Por cuestiones de la vida me he dejado llevar de las emociones del instante y creo que ha sido sano en la medida de lo visible porque a veces evadir ciertas cosas ayuda a comprenderlas mejor.

Dejarme llevar por la furia, el dolor o la decepción generalmente me han vaciado; pero siempre ha quedado ese espacio allí, en blanco esperando tener una especie de etiqueta que le permita ir al archivo general y desaparecer entre las garras de las asquerosas polillas de mi memoria.

Mi vida ha cambiado muchísimo ultimamente.

El año pasado fue un año terrible y maravilloso.

Este año lo empecé aún sin saber cuales fueron las lecciones aprendidas.

Así que aún me tomaré unos días para ver si de pronto la ecuanimidad de a aveces me deja escribir.

3 comentarios:

  1. A veces no es estrictamente indispensable identificar las lecciones aprendidas, las "moralejas". Luego se van cachando en el camino, porque bien o mal, de todo se aprende algo.
    A veces es bueno sacar las cosas, escribirlas. A veces no. Y parece que mientras más viscerales, mejor.

    Buena vibra este 2012!

    saludos

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  2. Sólo deben escribirse si el momento te dicta hacerlo por medio de tu sensibilidad, de otra manera no sería orgánico sino forzado. Y,, el año, una convención más, las lecciones se darán con particular pertinencia, es cuestión de reconocerlas. Humilde opinión claro está.
    Muchos Saludos¡

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  3. nu se es tarde para borrar y comenzar a escribir de nuevo...

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