lecciones sobre intencionalidad...


No todo lo que parece, es; ni todo lo que es, parece.

Le pondré una tachuela a lo intencionado y mas atención a lo no intencionado.

historias de rompimientos...

Y resulta que es natural que uno empiece a relacionarse desde chiquito con personas de sexo opuesto, si uno no empieza siendo víctima de las infulas casamenteras de la mamá o las amigas de la mamá con los hijos, nietos, sobrinos; empieza en el jardín de infantes porque ya le emparejaron con algún amiguito.

Pero así como es natural empezar a relacionarse, es natural que empiece una consecución de rompimientos, de estas relaciones, la relación pudio haber durado un año, un día, 10 minutos, eso es lo de menos, porque con frecuencia lo que mas trascendió no fue la relación en sí misma, si no la forma en la que terminó.

Para muestra un botón, pero como yo tengo buena memoria... ja ja

Mi primer rompimiento fue cuando tenía como 8 años, cerca de un negocio que tenían mis papás en ese entonces, había otro donde su dueño tenía un hijo de 12 años tal vez, que un día me pidió que le diera un beso; yo dije que no y ahí terminó todo. Que niño para grosero.

El segundo rompimiento fue cuando iba a tercer grado, por ahí en la edad con el anterior, pero este fue por capricho, él dijo que iría a un paralelo y se fue a otro, no fuimos compañeros ese año y durante todo ese año no le hablé.

Luego todo transcurrió sin novedad, hasta que tuve mi primer amor adolescente, y no sé cuan típico sea, pero fue por teléfono, nos conocimos a través de un amigo y nos vimos sólo una vez, no recuerdo exactamente porqué terminó, pero fue triste, fue un buen mes je je..

El siguiente, fue un rompimiento unilateral, tenía yo un platónico, hijo de una familia amiga, el tenía 14 o 15 años y supongo que por andar en la edad del burro dejó de acompañar a sus padres a las visitas a mi tierra. Dejé de verlo y no se nada de su vida, pero aún lo recuerdo.

Ya a los quince tuve mi primer pelado, nunca fue lo que yo esperaba, aún lo aprecio mucho, somos amigos (aunque cada vez que puede me miamorea o pide que regresemos), pero entonces como hasta ahora, mis espectativas eran más altas y no lo quería tanto, fue un rompimiento recordado por ser el primero oficial, pero no por doloroso.

Luego anduve de visita por casa de unos familiares y allí conocí a otro platónico, fue intenso mientras duró, el era casi 5 años mayor, pero tuve que irme y todo terminó en ese tiempo, él y yo seguimos encontacto, lo considero aún un pendiente, porque sé que los dos nos tenemos ganas.

Se acuerdan de ese que se fue a otro paralelo?, pues resulta que de grandes nos hicimos novios, total ternura la historia, desde el jardín nos emparejaron y ahís esta las malas lenguas dieron en el clavo. Tuvimos una buena relación, pero mi necesidad de atención (que tampoco es extrema) que el no cubrió en su momento, hizo que terminemos. Ese fue mi primer rompimiento triste.

Ahora somos amigos. Él quiere un beso más.

Luego conocí alguien, gran corazón, divertido, se desvivía por complacerme, pero yo soy muy franca conmigo misma: que una persona me atraiga físicamente (o simplemente me atraiga más allá de una simple amistad) es importante.El no me gustaba lo suficiente. Nunca llegamos a ser nada, así que ese fue un rompimiento de esos que son comunes para mí. Nunca hubo relación formal, pero hubo rompimiento.

El siguiente rompimiento se dió porque él se volvió loco. Me ama y me odia, Me busca y me borra de su teléfono, messeger, etc. Me propone matrimonio y me saca de su vida.

Al siguiente, lo conocí a través de una amiga, buen tipo, me atraia mucho, pero quería hacerse policía. Razón suficiente para romper je je o para no empezar mejor dicho.

Mis rompimientos involucran rompimineto de una ilusión, espectativa, ritual de cortejo je je

Conocí luego a un amigo de mi primo, buen tipo, cague de risa, buen gusto musical, pero inmaduro como sólo el podía ser. Una fiesta y unas cuantas salidas nos duró. Luego se disculpó por ennoviarse con una más viva que yo (lo obligó). A ellos les duró una semana. Ja, quién se disculpa por ennoviarse?. Pero bueno ella lo hubiera complicado todo ja ja

Luego otro amigo, pasó a ser más que eso, la verdad reconozco que tomé a la ligera las cosas. Él merecía ser tomado más en serio y yo no lo hice y ese fue otro rompimiento. Somos amigos.

Luego empecé a hacer realidad esa atracción que siento por los chiquitos. Pero poco me duró con uno, él no sabía besar, así que mejor ni empezar.

Luego me llegó un gigoló, bueno él creia que lo era, pero la verdad no tenía ni idea. La atracción era fuerte "químicamente" hablando, pero no me gustaba del todo, ni confiaba en él.

Luego uno se ahuevó. Somos grandes amigos, desde hace 10 años. Se le dió por enamorarse, yo también lo veía con esos ojos, pero el no quiso arriesgarse a ganar, temía perder mi amistad, pero como verán soy amiga de todos los que alguna vez fueron, así que se lo perdió ja ja ja

Luego hubo otro, un amigo me dijo en pocas que quería conmigo sin compromisos ni complicaciones y al tener él novia y yo andar alicaída por mi reciente rompimiento, y no estar de acuerdo con lo de "quiero contigo sin compromiso" dije que no.. y el me dijo Tercermundista, el apelativo más original que me han dicho hasta ahora. Él y yo seguimos siendo amigos.



Uno, desapareció un tiempo, fue un rompimiento tácito. Ha reaparecido.

Luego con un amigo vimos que estabamos mejor como amigos, así que fue rompimiento más que apropiado.

Con otro pequeño, el rompimiento era constante, así que mejor, de lejos.

Luego, me enamoré... y se jodió todo. Este rompimiento ha sido el más díficil y doloroso hasta ahora. Todo se pudrió, estamos en proceso de ser amigos otra vez.

Ahora, como siempre, como todos, tengo un par de futuros procesos de rompimiento en la mira.



Esto mientras uno no se enamora es bastatante divertido. No quiero decir que cuando uno se enamora se vuelva aburrido, puede ser más divertido aún, pero ya involucrarse profundamente con otra persona hace del rompimiento algo jamás deseado, así como el dolor que trae implícito.

Algo nos deja cada rompimiento, a hombres y mujeres.

Pero más que lecciones sobre amor, son recuerdos que nos hacen reir o sonreir.. y de esos vale la pena acumular.