*bonus track*

Noté que hace mucho tiempo no escribo desde lo profundo de mi.

Por cuestiones de la vida me he dejado llevar de las emociones del instante y creo que ha sido sano en la medida de lo visible porque a veces evadir ciertas cosas ayuda a comprenderlas mejor.

Dejarme llevar por la furia, el dolor o la decepción generalmente me han vaciado; pero siempre ha quedado ese espacio allí, en blanco esperando tener una especie de etiqueta que le permita ir al archivo general y desaparecer entre las garras de las asquerosas polillas de mi memoria.

Mi vida ha cambiado muchísimo ultimamente.

El año pasado fue un año terrible y maravilloso.

Este año lo empecé aún sin saber cuales fueron las lecciones aprendidas.

Así que aún me tomaré unos días para ver si de pronto la ecuanimidad de a aveces me deja escribir.